Annette Moreno – Ángel Guardián
Annette Moreno / Annette Moreno / Ángel Guardían / Pista No. 7 / 05:10 minutos
Annette Moreno / Annette Moreno / Ángel Guardían / Pista No. 7 / 05:10 minutos
Lectura: Hebreos 12:1-11
¿Alguna vez has oído hablar del «tónico» de tiburón? No se trata de algún suero que evite los ataques de los tiburones o de alguna medicina para los escualos. El término real es «inmovilidad tónica», la cual se describe como «un estado natural de parálisis en el que entran los animales . . . Se puede colocar a los tiburones en un estado de inmovilidad tónica poniéndolos boca arriba. El tiburón permanece en este estado de parálisis por un promedio de quince minutos antes de recuperarse».
Lectura: 1 Juan 2:12-17
La pornografía, una vez una industria hermética a puertas cerradas, se da ahora a plena luz. El fácil acceso y el anonimato de Internet la han convertido en un «negocio» de miles y miles de millones de dólares al año. Pero deja tras sí una estela de familias destruidas, líderes cristianos inefectivos y hombres que han perdido el respeto de sus seres queridos.
Lectura: Lamentaciones 1:12-16;3:19-23
En el siglo XVIII, las siluetas (sombras de perfiles delineados sobre papel negro y luego cortados) eran una alternativa popular a los costosos retratos. El término tomó su nombre del Director General de Finanzas francés, Étienne de Silhouette. Durante la Guerra de los Siete Años contra Inglaterra, él trató de elevar las rentas públicas aumentando severamente los impuestos sobre los ricos. Víctimas de sus elevados impuestos, éstos se quejaban y usaban la palabra Silueta para referirse al hecho de que su riqueza se había reducido a una simple sombra de lo que alguna vez había sido.
Lectura: Lucas 15:3-7
A nuestra familia le gusta dar caminatas y en dichos trayectos hemos tenido algunas grandes aventuras juntos. Pero, cuando nuestros hijos eran pequeños, nuestro entusiasmo nos hacía caminar demasiado rápido y demasiado lejos, y, a menudo, las piernas de los pequeños se agotaban. No podían mantener el paso, a pesar de sus determinados esfuerzos y de que les asegurábamos que el final del camino se encontraba tan sólo al otro lado de la siguiente colina.