Alegría después de foso de la prueba

Lectura: Daniel 6:19-28

Daniel pasó la noche en el foso de los leones, pero a la mañana siguiente, el rey Darío corrió para saber nuevas sobre su amigo. Cuál fué su sorpresa cuando al llamar a Daniel, este le respondíó. ¿Cómo era posible que Daniel hubiese sobrevivido a estar en un foso de leones hambrientos?. Daniel fué fiel en la prueba y Dios recompensa a sus hijos cuando ellos no temen al hombre, sino que confían en Él. Y Jehová envío un ángel a proteger a Daniel.

Fieles en medio de la tentación

Lectura: Daniel 6:10-18

Cuando Daniel supo del decreto del rey Darío de prohibir la adoración de Dios, no tuvo miedo en su corazón. Más bien; el confío en Dios y siguió orando e intercediendo a Dios por su pueblo. Pero esto causó que sus enemigos lo acusasen con el rey y de ser condenado a ser arrojado a los leones.

Somos víctimas de la envidia

Lectura: Daniel 6:4-9

Te haz preguntado por que casi siempre que somos fieles a Dios, hay gente que tiene envidia de nosotros. Esto paso a Daniel. Cuando Darío decretó que hiba a constituir sátrapas para administrar el reino, seleccionó a tres gobernantes sobre, entre ellos a Daniel. El rey Darío víó en Daniel una cualidad especial y es muy probable que lo haya constituido como el principal de los gobernantes. Esto causó entre los demás dirigentes roces y envidias para con Daniel.

Dios se complace en bendecir a sus hijos

Lectura: Daniel 6:1-3

Cuenta la Biblia, que después de la muerte del rey Belsasar en manos del ejército de Media, el imperio Babilónico fué conquistado por Darío de Media.

La fidelidad del padre

Lectura: Salmo 107:1-16

Hudson Taylor, el humilde siervo de Dios que trabajó en China, demostró una extraordinaria confianza en la fidelidad de Dios. En su diario escribió:

«Nuestro Padre celestial tiene mucha experiencia. Sabe muy bien que Sus hijos despiertan con buen apetito cada mañana… mantuvo a tres millones de israelitas en el desierto por cuarenta años. No esperamos que envíe tres millones de misioneros a la China; pero, si lo hiciera, tendría recursos suficientes para mantenerlos a todos… dependamos del hecho de que la obra de Dios hecha a la manera de Dios jamás carecerá de la provisión de Dios».