Beneficios de la sangre
Todos sabemos bien, que el señor Jesucristo derramó su sangre en la cruz del calvario pero ¿Cuántos sabemos cuáles son los beneficios que esa sangre trae sobre nosotros?.
Todos sabemos bien, que el señor Jesucristo derramó su sangre en la cruz del calvario pero ¿Cuántos sabemos cuáles son los beneficios que esa sangre trae sobre nosotros?.
Para poder tener una mejor perspectiva acerca de lo que Dios ha dejado escrito en la Biblia, es necesario que veamos las cosas que están escritas en el Antiguo Testamento también; no podemos dejar por un lado el Antiguo Testamento y enfocarnos solamente en el Nuevo Testamento; uno es complemento de otro. La ley, los profetas y los salmos, hablaban claramente de Cristo, sin mencionar otros libros que lo dejan ver con toda claridad.
Lectura: Hebreos 10:32,33
Antes de que cada uno de nosotros llegáramos a los pies de Jesús hubo un momento en que las tinieblas nos envolvieron y estábamos perdidos, pero dice la Biblia que un día la luz de Dios vino sobre nuestra mente espiritual y nos resucitó (Jn. 3:17, 19, 20). Cuantos de nosotros después de haber aceptado al Señor empezamos a tener problemas en nuestra casa, en nuestro trabajo, con nuestros familiares o nuestros amigos; empezamos a tener batallas, pero ahora con el poder del Espíritu Santo podemos vencer, porque nuestras armas no son carnales sino poderosas en Dios para derribar fortalezas (2da Corintios 10:4).
Las limitaciones están en nuestra mente. Cree en el Señor y toma el compromiso de ser un cristiano que de frutos de fe.
Cuando le entregamos nuestra vida a Jesús experimentamos cambios. Él espera que nos desarrollemos, que avancemos y demos fruto, sin embargo, muchos cristianos que tienen tiempo de caminar junto al Señor, se acomodan y no evolucionan. Busca siempre reflejar tu crecimiento en obras. La Palabra nos relata que cuando Jesús visitó a un hombre llamado Nicodemo le dijo que para entrar en el reino de Dios debía volver a nacer del agua y el Espíritu. Por eso hay muchas personas cronológicamente mayores pero inmaduros en su vida de fe.
Honra a Dios al sembrar y cosechar porque Él es quien te provee de la semilla y además te dará recompensa cuando recojas el fruto de tu esfuerzo.
Joel 3:10 dice: Forjad espadas de vuestros azadones, lanzas de vuestras hoces; diga el débil: Fuerte soy.