«Luz» de la creación

Lectura: Job 5:9

En Jamaica, se encuentra una extensión de agua llamada la Laguna Luminosa. De día es una bahía sin nada de particular, en la costa norte. De noche es una maravilla de la naturaleza.

Si la visitas después de que anochece, notarás que el agua está llena de millones de organismos fosforescentes. Siempre que hay movimiento, el agua y las criaturas en la bahía brillan. Por ejemplo, cuando los peces nadan pasando por tu bote, se encienden como luciérnagas marítimas. A medida que el bote se desliza por el agua, la laguna brilla de manera resplandeciente.

Disfraz casi perfecto

Lectura: Apocalipsis 12:10

El una vez líder de los serbios de Bosnia y acusado de genocidio, Radovan Karadzic, había sido uno de los hombres más buscados en el mundo. Engañó a todo el mundo con una larga y blanca barba, documentos falsos y practicando la medicina alternativa… por un tiempo. Después de estar trece años escondido, finalmente fue arrestado.

La Biblia nos dice que Satanás también está dedicado a engañar a las personas por medio de disfraces.

Perdido y hallado

Lectura: Lucas 15:24

Un artículo en un periódico describía los esfuerzos de hombres de mediana edad que estaban tratando de encontrar su automóvil favorito, que una vez poseyeron y amaron, pero que habían perdido. Buscaban en anuncios para automóviles en Internet, llamaban a depósitos de chatarra e incluso contrataban a especialistas que cobran US$ 400 por hora para ayudarlos a buscar un automóvil que una vez simbolizó la juventud de estos hombres. Ellos, de hecho, quieren el vehículo que una vez poseyeron, no otro que simplemente se le parezca.

Algunos dirían que estos esfuerzos son frívolos, un desperdicio de tiempo y dinero. Pero el valor de un automóvil, al igual que muchas cosas, depende de quién lo mire.

Quédate

El autor de novelas del oeste, Stephen Bly, dice que en aquellos días había dos tipos de amigos: los que huían corriendo y los que se quedaban. A la primera señal de problemas, los primeros partían como un rayo, abandonando a su amigo en medio del peligro. Pero los que se quedaban, permanecían con su compañero, sin importar las circunstancias. Desafortunadamente, no se podía saber qué clase de amigo se tenía hasta que llegaba el problema. Y entonces, ya era muy tarde, a menos que dicho amigo fuera de los que se quedaban.

Basta de jugar… temamos!

Lectura: Proverbios 1: 28-32

Intentando comunicar lo que la Palabra de Dios va haciendo en mi vida, hay cosas que simplemente no se pueden decir de manera entretenida o simpática. Aplicar un lenguaje sutil, sería contradictorio.

¿Qué le digo a un niño que está a punto de meter la mano en la picadora de carne? ¿Como le advierto a una ciego, que está a punto de ser atropellado?

Si no reacciono a tiempo, ni uso un lenguaje firme y decidido, tendré como resultado horribles y catastróficas consecuencias.