¿A quién quieres más: a Papá o a Mamá?

En conjunto, la madre y el padre deben ganarse el respeto y el cariño de su(s) hijo(s). Laura anda con la onda de las discotecas. A su papá no le parece nada bien la idea de que su hija regrese a casa más tarde de las 12:30 de la madrugada, sobre todo porque al día siguiente tiene examen.

Mantiene una larga, y por momentos áspera discusión con su hija y al final, la decisión paterna prevalece: Regresa temprano, y punto.

Laura, con un gesto de impotencia, dirige la mirada hacia donde se encuentra su mamá, en espera de que ella le guiñe el ojo para con esto confirmar que otra vez se saldrá con la suya.

¿Ciber amor ó ciber error?

Liz, una bella joven colombiana de 25 años, Lic. en informática de profesión, conoció a Martín, Mexicano de 32 años. Ing. Industrial en un chat room a través de Internet. A decir de Liz, le impresionó la inteligencia, sinceridad y facilidad de palabra que Martín demostró desde su primera charla.

Al principio para Liz, Martín era un Ciberamigo de quien pensó no conocería jamás por la gran distancia entre país y país, sin embargo, cuando Martín comenzó a enviarle tarjetas electrónicas y poemas, ella se sintió halagada por despertar tan nobles sentimientos en Martín.

Ser Agradecido

La Biblia nos dice que alma debe bendecir a Dios, esto lo encontramos en el Salmo 103:1-5 donde dice: “Bendice alma mía, a Jehová, y bendiga todo mi ser su Santo nombre. Bendice, alma mía a Jehová y no olvides ninguno de sus beneficios. Él es quien perdona todas tus inequidades, Él que sana todas tus dolencias; Él que rescata del hoyo tu vida, Él que te corona de favores y misericordias; Él que sacia de bien tu boca de modo que te rejuvenezcas como el águila”.

Estos versículos nos dicen que el alma debe bendecir a Dios, por eso debe estar bien ministrada y no puede haber rencores, resentimientos y recelos en ella, no puede tener avaricia y cosas de ese tipo, porque debe bendecir a Dios.

A veces no valoramos lo que tenemos

Stephen Hawking, quien proviene de una familia inglesa de Oxford sin mayores recursos económicos, está paralizado de pies a cabeza por una enfermedad degenerativa que desde hace treinta años ha ido acabando poco a poco su movilidad.

El Árbol de los Problemas

El carpintero que había contratado para ayudarme a reparar una vieja granja, acababa de finalizar un duro primer día de trabajo. Su cortadora eléctrica se dañó y lo hizo perder una hora de trabajo y luego su antiguo camión se negó a arrancar.