Lectura: Cantar de los Cantares 1:4
Hoy pueden existir muchas razones para llorar, quejarme o lamentarme , pero si llego a ese estado estaré despreciando la más grande oportunidad de experimentar en mi vida el gozo y la alegría de tener al Señor como la fuente de ese gozo y esa alegría. Hoy no abriré las puertas de mi corazón a las notas dolorosas de este mundo pero sí a las notas dulces del arpa de regocijo, y a los címbalos de la alegría. En ese raudal de alegría hoy quiero cantar al Señor, roca de mi salvación.
Comparte este artículo en Facebook