Lectura: Hebreos 11:4
Hoy debo recordar que Dios no solo está interesado en mi vida, sino también en lo que viene después de mi vida. Con esto no estoy refiriéndome a mi vida en el cielo, sino en la influencia de mi vida acá en la tierra aún después de morir. Lo que Dios desea de mi vida, es que aún después de que parta de esta vida, como Abel, aún hable a los que quedan por la vida entregada que pudo tener con Dios.
Comparte este artículo en Facebook