Lectura: Jeremías 36:1-8, 21-26
La Asociación de Bibliotecas de los Estados Unidos ha designado una semana como la Semana de los Libros Prohibidos para celebrar la libertad de leer y de expresar nuestra opinión «incluso si dicha opinión pudiera considerarse poco ortodoxa o impopular».
La Biblia es el libro más vendido de todos los tiempos, pero está prohibida en algunas partes del mundo porque se considera peligroso. Sin embargo, la Biblia es peligrosa sólo para aquellos que temen descubrir que están equivocados.
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