Cuentan que una vez un hombre envio a su joven hijo a llenar un cantaro al rio, y le dijo que volviera lo antes posible. El joven obedecio y fue hacia el rio mientras su padre le observaba de lejos.
Puedes terminar de leer la historia en el sitio de Renuevo de Plenitud: Reflexiones – Llenando el Cantaro.
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