Cuidado con las falsas apariencias

Las primeras impresiones pueden ser engañosas, especialmente cuando la imagen creada por la apariencia de una persona se contradice con sus cualidades y habilidades. Saúl era la imagen visual ideal de un rey, pero las tendencias de su carácter a menudo eran contrarias a las órdenes de Dios para un rey. Saúl fue el líder escogido de Dios, pero esto no significaba que fuera capaz de ser rey por sí solo.

Durante su reinado, y cuando obedeció a Dios, Saúl tuvo grandes Éxitos. Sus grandes fracasos surgieron cuando actuó por su propia cuenta. Saúl tenía la materia prima para ser un buen líder: apariencia, valor y acción. Incluso sus debilidades pudieron haber sido utilizadas por Dios si Saúl las hubiera reconocido y puesto en las manos de Dios. Sus propias decisiones lo separaron de Dios y a la larga lo separaron hasta de su propio pueblo.

De Saúl podemos aprender que mientras nuestros puntos fuertes y habilidades nos hacen útiles, es nuestra debilidad la que nos hace utilizables. Nuestras habilidades y talentos nos hacen ser herramientas, pero nuestros fracasos y reveses nos recuerdan que necesitamos a un artesano que controle nuestras vidas. Cualquier cosa que logremos por nuestra cuenta es sólo un indicio de lo que Dios podría hacer por medio de nuestras vidas. ¿Controla Él su vida?

Biblia del diario vivir. 2000, c1996 (electronic ed.) . Editorial Caribe: Nashville





Acerca del Autor

es un gran siervo del Señor. De origen cubano, ha viajado por varios países de Latinoamérica. Actualmente su ministerio se extiende en prédica de la palabra y alabanza.


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