Lectura: Lucas 12:40
El Obrero cristiano y el hijo de Dios necesitamos estar listos para ver cara a cara a Jesús en cualquier momento y en cualquier instante. Quizá esto no sea fácil, pero cueste lo que cueste necesitamos pagar el precio de estar preparados. Las batallas más fuertes quizá no sean contra el pecado o las dificultades o circunstancias, pero contra el ser absorbidos por el trabajo de manera que no nos interesemos en estar alertas y preparados. Jesús siempre llega donde nosotros menos lo esperamos.
Comparte este artículo en Facebook