Lectura: Salmo 118:8
Una motivación fundamental de las sociedades humanistas es la tentativa de vencer la maldición a la que está expuesto el mundo producto del pecado y recobrar el paraíso perdido sin la humillación ante Dios (sin reconocer a Dios). Desde el momento que las leyes de la apreciación humana y la apreciación de Dios se separan se produce una ruptura entre Dios y el hombre, pero Dios continúa su propósito.
Mi país se esta volviendo poco a poco a Dios ( había un propósito cuando aparentemente nada sucedía). Mientras que la apreciación del hombre difiera de la de Dios no habrá ascenso en la calidad de vida espiritual, moral, psíquica y emocional y hasta social en la vida del hombre.
El propósito de Dios siempre difiere al del hombre, pues este ultimo ve lo que esta delante de sus ojos, pero Dios mira el corazón (Isaías 6:3).
Me sorprende como los serafines usaban el tercer par de alas para volar diciendo: “Santo, Santo, Santo, la Tierra esta llena de tu gloria”.
Me pregunto, ¿acaso no conocían de los imperios paganos y ateos, de la guerras, desigualdades, odios y miserias?. Por supuesto que si, pero lo veían desde otra perspectiva, la perspectiva del Propósito de Dios. La alabanza nos revela el propósito de Dios.
- Propósito: Produce actitudes y aptitudes decididas y definidas.
- Deseos: son volátiles, pasajeros, momentáneos, cambian con los estados de ánimos. Salmo 34:1 nos dice: Bendeciré a Jehová en todo tiempo, su alabanza estará de continuo en mi boca.
Nos da gozo saber que Dios tiene un propósito con nosotros (en nuestros hogares, con un hijo rebelde ó un esposo inconverso, o en tu enfermedad). Para eso desarrolla etapas, circunstancias en la vida nuestra, que nos llevan al crecimiento y la madurez que el quiere que tengamos.
Podemos tomar el caso de David para ilustrar las cuatro etapas en el plan de propósito de Dios. Pero esto no quiere decir que todas se apliquen en nuestra vida; pero alguna nos servirá para relacionar el trato de Dios con nuestras vidas.
1ra Etapa: David como pastor de ovejas.
- Se le da el nombre de el dulce cantor de Israel.
- Logra una verdadera comunión con su Dios en los campos donde hacia su función.
- Escribe el Salmo 23: Esta dulce y tierna poesía, fue escrita en esta etapa, porque descansaba con Dios en pastos delicados.
- Derroto a Goliat.
Es la etapa de nuestra vida cuando no le fallamos a Dios, no le hallamos defectos a los hermanos. No importa quien seas hoy, debes recordarte siempre de donde Dios te sacó. Las experiencias de esta etapa lo prepararon para las victorias futuras. (Es la etapa que garantiza la victoria, etapa de comunión).
2da Etapa: La vida fugitiva de David.
Cuando el Rey Saúl tuvo celos y le perseguía; David tuvo temor. Allí comenzó Dios a pulir a David para que fuera rey de Israel. Hubo momentos en que tuvo tanto temor que se paso a las filas del enemigo.
Él estaba en una crisis de fe. Es la etapa en que Dios permitió que David se sintiera Don Nadie, que no le importaba a Dios, (pero también allí se cumplía el propósito de Dios en David). Esta etapa de crisis de fe, y crisis de identidad, Dios la permite para que sepamos que aun así Él nos sostiene. No importa que lo sienta o no, Él esta con nosotros porque un Día hicimos un pacto sellado con sangre. La sangre de Jesucristo.
Existe una traducción en el hebreo de una palabra que traduce el amor de Dios: Ahab (amor de pura gracia) y Yesed (amor de pacto o de misericordia).
Ese amor de pacto es para sus hijos, su misericordia va estar siempre que la necesitemos y creamos en ella.
3ra Etapa: David como rey.
En esta etapa David llevo a la nación de Israel a la época de Oro, fue la etapa en la que el pueblo estuvo mas alto humanamente hablando, pero fue la etapa mas triste de la vida de David. Le fallo a Dios. Cuando estamos en la sencillez, oración, humildad, es difícil fallarle a Dios.
Cuando nos hacemos expertos, cuando creemos que nadie nos puede enseñar pues nos la sabemos toda, es cuando mas cerca estamos de la caída.
Dios quiere que no olvides que un dia fuiste pastor de ovejas. Las victorias del ayer son la fortaleza para las pruebas del presente.
4ta Etapa: Regeneración de David.
Dios regenero a David, perdono su pecado, aunque quedaron cicatrices, siempre le enseño a mi hija, que Dios perdona el pecado pero siempre las cicatrices quedan. Dios levanta a Salomón, su hijo, para la construcción del templo añorado. Dios cumplió su propósito en David, aunque hay momentos en que nuestra imprudencia nos hace alargar mas el camino y demorar el propósito.
Después de 400 años de cautividad del pueblo de Dios en Egipto, la historia no recoge que Israel volvió a la idolatría, pues esta le costó caro y le sirvió de lección. Hay quienes vienen a Dios por amor, hay quienes vienen por dolor.
Su propósito es que como el Arca de Noe termino en la cima del monte Ararat después del diluvio, así terminen nuestras vidas en la cima de sus manos después de las tormentas.
Acerca del Autor
Jose Daniel Martinez es un gran siervo del Señor. De origen cubano, ha viajado por varios países de Latinoamérica. Actualmente su ministerio se extiende en prédica de la palabra y alabanza.
Comparte este artículo en Facebook 