Conversación con Dios
HOMBRE: Padre Nuestro que estás en los cielos
DIOS: Si.. Aquí estoy…
HOMBRE: Por favor … no me interrumpa. ¡Estoy rezando!
DIOS: ¡Pero tu me llamaste!..
HOMBRE: Padre Nuestro que estás en los cielos
DIOS: Si.. Aquí estoy…
HOMBRE: Por favor … no me interrumpa. ¡Estoy rezando!
DIOS: ¡Pero tu me llamaste!..
Encontrándose al borde de la muerte, Alejandro convocó a sus generales y les comunicó sus tres últimos deseos:
Para los que tenemos hijos es la mejor lección que podemos recibir y para los que no los tienen, seguramente sabrán a quien enviárselo. El amor que les tenemos a nuestros hijos nos lleva muchas veces a cegarnos y a olvidar lo que los hará felices a la larga. Es muy común en estos tiempos que los padres de familia, sobre todo los de ciertos recursos económicos, les construyamos un mundo irreal, sacado de un cuento de Walt Disney.
Cuenta el mito griego que Pandora, -primera mujer de la Creación-, sintió curiosidad por una caja que Zeus le había regalado a su esposo con la consigna de no abrirla. Tan fuerte fue su intriga que, desobedeció la orden (cosa que Zeus sabía que ella iba a hacer), y, a hurtadillas, abrió la tapa.
Juan se encontró en la calle con un conocido y lo saludó: “Hola, ¿Cómo estás?”. La respuesta fue: Mal, todo mal, ¿cómo quieres que esté con toda esta historia de los problemas económicos y demás?