July 29, 2011

Bedlam, caos y locura

Lectura: Romanos 12:9-21

El Museo Imperial de Guerra en Inglaterra ocupa un edificio londinense donde anteriormente estaba el Bethlehem Royal Hospital, un centro de atención para enfermos mentales. El hospital era comúnmente conocido como «Bedlam», un término que, con el tiempo, empezó a usarse para describir escenas de caos y de locura.

July 28, 2011

Se terminó el dolor

Lectura: 1ra. Corintios 15:51-57

Durante buena parte de mi vida, compartí la perspectiva de aquellos que claman contra Dios por permitir el sufrimiento. No podía encontrar ninguna manera de justificar un mundo tan tóxico como este.

Sin embargo, al visitar personas cuyo dolor era mucho mayor que el mío, me sorprendí de sus efectos. Al parecer, el sufrimiento podía actuar reforzando la fe o, de lo contrario, sembrando dudas.

July 27, 2011

Nuestra mejor defensa

Lectura: Juan 9:13-25

El destino había querido que compartiéramos el asiento en un viaje de ocho horas en tren. Un ex embajador de los Estados Unidos y yo tuvimos un enfrentamiento rápidamente cuando él suspiró al ver que yo sacaba mi Biblia.

July 26, 2011

Un panorama asombroso

Lectura: Salmo 33:13-22

Hace poco, desde mi casa en Colorado, usé los mapas de Google para «recorrer» el vecindario en Nairobi, Kenia, donde vivió mi familia hace dos décadas. Una imagen satelital en la pantalla de mi ordenador me permitía identificar caminos, señales y edificios. En algunos casos, logré obtener una vista desde la calle, como si estuviera parado allí en el suelo.

Era una visión impresionante, pero que solo refleja una mínima parte de cómo ve quizá el Señor nuestro mundo.

July 25, 2011

Quédese cerca

Lectura: 1a. Pedro 4:7-11

Mi amiga y yo nos íbamos de viaje, y ella parecía estar un poco tensa. Cuando llegamos al aeropuerto, había olvidado tener a mano su identificación y tampoco encontraba el número de confirmación de la reserva. El empleado esperó pacientemente, sonrió y después la ayudó con la máquina para «autoservicio» de registro de equipaje. Después de recibir el comprobante, ella preguntó: «¿Adónde vamos ahora?». El empleado volvió a sonreír, me señaló a mí y le dijo: «Quédese cerca de su amiga».