Veré su renovación en Mi

Lectura: Salmo 119:22

Después de seis días, Dios descansó; “completó la obra que había hecho” de llamar las cosas a la existencia (Génesis 2:1-2). No estaba cansado o agotado. Más bien, había acabado, y todo estaba exactamente como Él quería. Tal como un estudiante que sabe todas las respuestas en un examen y lo termina antes del tiempo fijado, así Dios terminó el universo con mucho tiempo de sobra. Su descanso fue un comentario silencioso de cuán complacido estaba con lo que había hecho.

Crédito debido

En 1946, cuando el ejército de los EE.UU. develó su computadora de 30 toneladas llamada ENIAC (siglas en inglés para Integrador y Computador Numérico Electrónico), dos hombres llamados John Mauchly y J. Presper Eckert recibieron todo el crédito. Pero fueron seis mujeres tras bastidores las que hicieron funcionar la computadora.

Adicción Al Amor

Suena la radio y un cantante anónimo de voz triste y suave repite sin cesar las mismas palabras: “nada tiene sentido si tú no estás”. Tantas veces hemos escuchado frases como esta que ya apenas nos damos cuenta de su verdadero significado y el peligro que encierran.

Regresando…¿a la cárcel?!

Al teléfono, la voz cálida de un viejo amigo. Sin embargo, hoy suena un tanto melancólico, quizás cansado. Claro, no es fácil ejercer como psicólogo en el sistema carcelario chileno. A diario se deben escuchar y conocer cosas que al resto de los mortales nos harían palidecer.

Me comenta la densa oscuridad con la que debe lidiar en su trabajo. Instalaciones que albergan almas negras como la noche, ojos traspasando odio y furia como brazas ardiendo, dolor, amargura, culpa y remordimientos. Ni hablar de las condiciones infrahumanas de convivencia, si acaso esa palabra tiene algún sentido, en un mundo donde la vida está bajo constante amenaza.

Una Decisión para el Futuro

Fue algo trágico. Doloroso. Indescriptible. Las imágenes de televisión transmitían las fotografías de la princesa Diana de Gales mientras agonizaba. Junto a su cuerpo un grupo de paramédicos buscaba afanosamente prestarle auxilio. El espacio estaba semioscuro. Minutos antes el vehículo en el que se movilizaba, en un túnel de París, se había estrellado aparatosamente.