“Lo que un hijo necesita” parte I

Aquí entre nosotros hay hombres que tienen historias de éxito, a pesar de que nacieron en hogares disfuncionales, a pesar que no tuvieron a sus padres al lado de ellos todo el tiempo, a pesar de que algunos fueron huérfanos, a pesar de que algunos fueron abandonados por sus propios padres. Y es porque encontraron en el Padre nuestro que está en los cielos, al padre que hizo falta aquí en la tierra. Y gracias a Dios, porque Él nos ha abrazado y nos ha adoptado y nos ha hecho hijos suyos y ha llenado ese vacío existencial, esa imagen paternal que todos los seres humanos necesitamos, porque lo que un hijo necesita no es solo comida, ropa y escuela. Lo que un hijo necesita es un modelo para imitar y un toque de amor que afirma. Gracias Dios, porque eres un modelo para nosotros.

Hechos para conectar

Todos han oído el dicho que dice: “Más vale solo que mal acompañado”, pero la verdad es que a veces estar solo, totalmente solo, ya le hace a uno pensar que aunque sea mal acompañado vale la pena tener a alguien a su lado, alguien con quien comentar, alguien con quien conversar. Allá por el año 200 se proyectó una película que se llamó Náufrago. El personaje principal, interpretado por Tom Hanks, trabaja para una empresa de envíos postales y resulta que el avión cae como consecuencia de una tormenta imprevista y se queda él solo en una isla por varios años. Y él ahí es un Adán moderno, porque está solo, completamente solo. Y la verdad que estar solo también tiene sus dificultades.

La Suegra

Hace mucho tiempo, una joven llamada Lili se casó y fue a vivir con el marido y la suegra. Después de algunos días, no se entendía con ella. Sus personalidades eran muy diferentes y Lili fue irritándose con los hábitos de la suegra, que frecuentemente la criticaba.

¿A quién quieres más: a Papá o a Mamá?

En conjunto, la madre y el padre deben ganarse el respeto y el cariño de su(s) hijo(s). Laura anda con la onda de las discotecas. A su papá no le parece nada bien la idea de que su hija regrese a casa más tarde de las 12:30 de la madrugada, sobre todo porque al día siguiente tiene examen.

Mantiene una larga, y por momentos áspera discusión con su hija y al final, la decisión paterna prevalece: Regresa temprano, y punto.

Laura, con un gesto de impotencia, dirige la mirada hacia donde se encuentra su mamá, en espera de que ella le guiñe el ojo para con esto confirmar que otra vez se saldrá con la suya.

Responsabilidad Filial

Lectura: Génesis 4:9

“El problema es de él.” “¡no puedo ser responsable por todo!” “Necesita madurar.” ¿Alguna vez te has escuchado decir algo así? En un sistema de mundo que enfatiza al individuo, frecuentemente diferimos el involucramiento, sintiendo como si lo mejor que podemos hacer es hacer responsable a la otra persona. Claro que desde la perspectiva bíblica la responsabilidad personal nunca disminuye. Eso radica en el corazón del pecador. Pero existe otro elemento de la perspectiva bíblica que ni podemos ignorar ni deferir. ¡Soy el guardián de mi hermano! De hecho, soy mucho más que su guardián, como lo demuestra el verbo hebreo.