¡Auxilio! Mi hija se me escapó de las manos

Hace unos días recibí a una niñita de cinco años de edad que fue referida a mi consulta por supuestos problemas de conducta.

Quizás su reacción se parezca a la mía. Rápidamente empecé a sacar conclusiones. ¿Cómo problemas de conducta con solo cinco años? ¿Qué será lo que esperan en el preescolar? ¿Cómo una pequeñita de tan solo cinco años genera la sensación textual de maestras y padres de “se nos salió de las manos”?

Desarrollo Sexual Sano (Tercera Parte)

Las grandes cosas y experiencias de la vida son un proceso de crecimiento, desarrollo, siembre, riego y cosecha. Sembremos hoy en nuestros niños y jóvenes las semillas de una educación sexual sana para que no tengamos mañana más adultos fracturados, quebrantados, aislados o adictos en una sexualidad pervertida.

Saber sobreponerse: Una cualidad que usted puede desarrollar

Carmen fue desde niña muy sufrida. Su padre era alcohólico. Cada vez que llegaba pasado de tragos, golpeaba a su mamá de manera muy violenta. Ella era la menor de cinco hermanos; dos varones y dos mujeres. Desde niña soportó vivir en un ambiente de “machos: todo era por los hombres y para los hombres”. Tristemente también ella y sus hermanas fueron víctimas de agresión por parte de su papá y de sus hermanos.

Desarrollo Sexual Sano (Segunda Parte)

Si como padres entendemos la belleza de la sexualidad como un regalo de Dios a la humanidad, no tenemos porque estar aprehensivos, temerosos o angustiados cuando esos rasgos de sexualidad se comienzan a notar en la vida de nuestros pequeños, sino más bien dirigirlos y canalizarlos.

Desarrollo Sexual Sano (Primera Parte)

La Madre entró corriendo a mi oficina con una cara de horror. Cuando le preguntó que le acontecía me dijo: “ Encontré a mi niño de 7 años jugando al matrimonio con una vecinita de su misma edad. Y sabe qué..Pastor. estaban acostados los dos en una cama jugando al esposo y la esposa.

No puedo creer que mi niño siendo tan pequeño este en juegos pervertidos. No se donde lo aprendió. La tuve que tranquilizar antes de mostrarle que su niño no era un pervertido sino un niño sano, explorando la sexualidad en medio de su ingenuidad.