El poder de la semilla

Debemos aprende a dar con la misma alegría con la recibimos, ambas actitudes son producto de la bendición y misericordia del Señor.

Juan 4: 35-36 dice: ¿No decís vosotros: Aún faltan cuatro meses para que llegue la siega? He aquí os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega. Y el que siega recibe salario, y recoge fruto para vida eterna, para que el que siembra goce juntamente con el que siega.

El dominio propio

Si quieres alcanzar la santidad debes tener el rasgo de carácter que implica el dominio propio. Conquistarte a ti mismo es más valioso que conquistar una ciudad. Cuando lo logres serás una persona satisfecha, más equilibrada y sana.

Camino hacia el éxito

Dios no se opone a que tengamos posesiones y logros; El es el primero que desea que seamos prosperados en todo, pero nunca separados de sus preceptos.

Vivimos en una época en la que el éxito de una persona se mide según los logros académicos, comerciales, el tamaño de la casa en que viven, el auto que conducen, la marca de ropa que usan y por cualquier otra cantidad de posesiones materiales. Pero todo esto es temporal. El verdadero éxito del cristiano es un caminar obedeciendo los principios bíblicos, a través del cual conocemos y hacemos la voluntad de Dios para llegar a ser la persona que El desea que seamos.

Fe, más preciosa que el oro

Tu confianza en el Señor será el estandarte que te sostenga en medio de las pruebas más difíciles. Cree y esfuérzate para recibir Su cobertura. Hageo 2:6-7 dice:

Porque así dice Jehová de los ejércitos: De aquí a poco yo haré temblar los cielos y la tierra, el mar y la tierra seca; y haré temblar a todas las naciones, y vendrá el Deseado de todas las naciones; y llenaré de gloria esta casa, ha dicho Jehová de los ejércitos.

Dos razones por las cuales ser santos

El agradecimiento por la redención y la posibilidad de ser templo del Espíritu Santo deben motivarnos a buscar la santidad.

Imagina al pecado personificado en algo que tienes cerca. La decisión correcta sería alejarte todo lo que puedas y acercarte más a Dios. Solamente poner distancia entre la tentación y tú, no es suficiente, además debes buscar la proximidad del Señor.