Era el verano de 1991, y yo tenía 17 años. Me acababa de graduar de la preparatoria. Mi abuelita en Michigan tenía cáncer en los huesos y estaba muy grave. La fuimos a visitar a su casa antes de que regresáramos a México como familia. Tenían una cama de hospital en la sala de su casa, y ella estaba descansando del dolor únicamente porque estaba siendo medicada con una dosis alta de morfina. La memoria de ese momento está grabada en mi mente. Fue un momento muy triste de lágrimas, muerte, llanto, clamor, y dolor. Aunque no había muerto todavía, había un olor muy fuerte a muerte y mi abuelita estaba en agonía. Me acuerdo muy bien que mi hermana menor, Rebecca, había hecho un dibujo de Precious Moments que fue copiado de un libro para colorear. La imagen fue esta. En la imagen esta un ángel en la puerta del cielo y hay un cesto donde se están recibiendo pañuelos viejos, porque ya no hay lagrimas en el cielo. La imagen se basa en Apocalipsis 21:4: