Hace quince días habíamos estado hablado de los de repente de Dios, de cómo nos vamos preparando para esos momentos cruciales de Dios para nosotros, y aprendimos que Dios quiere sorprendernos a todos, porque Dios bendice a cada uno de sus hijos, y que Dios ha puesto en nosotros una gracia, una medida de fe y un llamado.
Comparte este artículo en Facebook