Querida Joyce: Mi marido no es salvo. Cuando descubrió que yo estaba pagando los diezmos de mis ingresos él se enojo mucho y entonces yo deje de ser sumisa, mas siento que yo voy a perder lo mejor de Dios para mi. ¿Qué es lo que debo hacer? – Debbie
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Querida Joyce: Mi marido no es salvo. Cuando descubrió que yo estaba pagando los diezmos de mis ingresos él se enojo mucho y entonces yo deje de ser sumisa, mas siento que yo voy a perder lo mejor de Dios para mi. ¿Qué es lo que debo hacer? – Debbie