Lectura: Efesios 4:32
Cuando guardamos rencor contra alguien, ¿lo lastimamos realmente? ¿No será que no lastimamos a nosotros mismos?
Con mucha frecuencia, Jesús hablaba de la necesidad de perdonar a otros. Si vamos a seguir el camino angosto, tenemos que aprender a ser prontos para perdonar. Cuanto más rápido perdonamos, más fácil será la solución.
Comparte este artículo en Facebook