Lectura: 2 Timoteo 1:6
Tenemos que estar alertas vigilando el espíritu de la pasividad. Esta es una de las herramientas favoritas que Satanás usa en contra de los hijos de Dios. El postergar las cosas hasta última hora y la pereza son primas de la pasividad, y atacan juntas. Una persona pasiva espera ser movida por alguna fuerza externa antes de actuar. Nosotros somos motivados y guiados por el Espíritu Santo.
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