Lectura: Romanos 8:1
La culpa Y la condenación son problemas mayores para muchos creyentes. El mayor deleite de Satanás es cuando puede hacernos sentir mal acerca de nosotros mismos. Nunca nos dice cuán lejos hemos llegado, sino solamente nos recuerda cuánto nos falta todavía. Cuando el enemigo me ataca, digo: “No estoy donde debo estar, pero gracias a Dios que no estoy donde estaba antes. Estoy bien, y estoy avanzando.”
Comparte este artículo en Facebook