Lectura: Hebreos 12:2
El diablo quiere que pensemos en nuesto problema, que nos preocupemos, que hablemos y razonemos, buscando una solución a nuestro problema. Dios desea que pasemos tiempo con Él, hablando con Él, pensando en Él y en su palabra. Es en Jesús en quien debemos fijar la vista para suplir nuestras necesidades. Si meditamos en Él, nuestro problema no tiene poder sobre nosotros, pero si meditamos en el problema, lo agradamos por sobre Él. Cuanto más atención le prestamos al problema, más lo alimentamos, y más poder tiene sobre nosotros.
Comparte este artículo en Facebook